
Los diablos de las viejas religiones siempre han tenido, al menos
en parte, características animales, lo cual es una prueba de la
constante necesidad que el hombre tiene de negar que también él es
un animal, pues si reconociera que lo es, sería tanto como
asestarle un golpe poderoso a su ego empobrecido.
Solo aquel que reconoce sus instintos mas alla del velo de la razon, logra una conciencia superior, logra convertirce en un ser completo.
ResponderEliminarElevandose, dejando atras la estupides de la sociedad, para convertirse en un ser libre.
Una nueva especie, superior, tanto asi que los humanos comunes le teme...